“Mantener la democracia implica una búsqueda constante de acuerdos”, afirmó el presidente Yamandú Orsi en la presentación del informe “Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia en América Latina y el Caribe 2026”, que presentó el PNUD. El mandatario aseguró que aún hay tiempo para “empujar el rumbo de este barco de la democracia” en la región.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó el reporte anual sobre democracia y desarrollo, este lunes 11 en Montevideo. En este marco, el presidente de la República, Yamandú Orsi, destacó la fortaleza de la democracia uruguaya y reconoció las instancias compartidas entre exmandatarios, de distintos partidos políticos, junto con el presidente en eventos nacionales e internacionales, acontecimientos que destacan al país en el exterior.

Sin embargo, advirtió Orsi, Uruguay no está protegido de lo que afecta en la actualidad la convivencia democrática en la región y el mundo. En este marco, señaló que los uruguayos debemos “reconocer las fortalezas del país” y “ser capaces de capitalizar esa visión, sin falsa modestia ni exceso de autocomplacencia”.

Para Orsi, Uruguay debe tratar de ocupar todos los espacios multilaterales posibles que impliquen acercamientos y acuerdos: “Como países, deberíamos ser capaces de ser constructores de climas”, manifestó.

Además, resaltó la participación de Uruguay en la defensa de los derechos, las libertades, la seguridad y la posibilidad del diálogo durante la actual presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en la presidencia del Grupo de los 77 (G77), el bloque con la mayor cantidad de países miembro que integran la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y en la próxima presidencia temporal del Mercado Común del Sur (Mercosur), en la segunda mitad del año.

La democracia implica estar en una búsqueda constante, en el entendido de que nunca se agota el camino”, subrayó el presidente, y añadió: “Esta discusión seduce, preocupa y debería llevarse a los ámbitos educativos, y a eso nos comprometemos”.

PNUD: El “ideal democrático” pierde fuerza cuando las instituciones no son capaces de canalizar las demandas ciudadanas

Por su parte, la directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, al inicio de su oratoria, calificó a Uruguay como “bastión democrático de la región”. Asimismo, abogó por que el informe sirva como insumo para el análisis y la generación de acciones que promuevan la defensa de la democracia.

La democracia y el desarrollo “son dos partes de una misma moneda para el PNUD”, dijo la jerarca del organismo internacional. También mencionó al Estado como parte de un triángulo en el cual, si cada integrante es fortalecido, los países están en condiciones de alcanzar un “progreso social, ciudadanía empoderada, con el Estado constituyéndose en la bisagra que sostiene la democracia y entrega resultados en materia de desarrollo”.

Sin embargo, señaló, el “ideal democrático” se debilita cuando las instituciones no están en condiciones de resolver las demandas ciudadanas. Ante esta situación, aseveró Muschett, la alternativa no es reemplazar la democracia, sino “protegerla, profundizarla, mejorar su calidad y renovarla”, para asegurar que pueda atender los desafíos de nuestro tiempo.

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Principales conclusiones del informe: