
Finalizó la trigésima novena edición del Congreso Nacional de Geografía, organizado y realizado por primera vez en nuestro departamento. Sin dudas, un verdadero hito para nuestra asociación. Y esto no habría sido posible sin el compromiso, la dedicación y la responsabilidad de las compañeras de la Sala Local, a quienes quiero agradecer una vez más por asumir el desafío de llevar adelante un evento de esta magnitud.
Ellas hicieron posible que aquello que, en algún momento, fue simplemente una idea o el sueño de un profesor que participaba en congresos en otros departamentos y pensaba que Treinta y Tres estaba preparado para organizar uno, finalmente se convirtiera en realidad.
Tres jornadas que se fueron como agua entre las manos. Un trabajo que comenzó con reuniones en noviembre del año pasado, cuando empezamos a planificar, imaginar y darle forma a este evento, para finalmente verlo plasmado hace apenas unos días.
Existía, por supuesto, la incertidumbre respecto al estado del tiempo, pero el tiempo se presentó de manera espectacular, como si también quisiera ser parte de esta cita que reunió a 120 profesores provenientes de diferentes puntos del país.
El congreso, denominado “Diversas miradas desde las Sierras del Yerbal hasta la Laguna Merín”, tuvo como objetivo mostrar las diferentes geografías de nuestro departamento, desde el oeste hasta el este. Visitamos la Quebrada de los Cuervos y La Charqueada, navegando por el río Cebollatí, en una experiencia realmente única.
Quiero agradecer especialmente a la Sra. alcaldesa Nidia Vera y a la Sra. alcaldesa de Villa Sara, Analía Larrañaga, ya que el día jueves visitamos el municipio y el polo industrial como parte de las microsalidas, una nueva modalidad incorporada en nuestro congreso que permitió acercarnos a los principales actores de nuestra comunidad.
También al profesor Walter Fernández, quien desde hace años lleva adelante el proyecto “Sembrando Huellas”, dedicado a la flora nativa y desarrollado junto a estudiantes de diferentes instituciones de educación media.
Contamos, además, con el trabajo excepcional de Miloco Moreira, encargado de caricaturizar a cada uno de los ponentes y de dar vida al logo de esta edición. Un artista plástico reconocido a nivel nacional e internacional, que además tiene el orgullo de ser de nuestro departamento.
Durante el congreso se realizaron reconocimientos a la trayectoria docente, una iniciativa especialmente pensada para esta edición. En el ámbito departamental, la Sala Local reconoció de manera unánime a una gran docente: Laura Beltrami, quien acompañó el proceso de formación de muchos docentes de Treinta y Tres.
El encargado de crear este galardón fue el escultor José Cepillo Ituarte, quien realizó réplicas en menor escala de nuestra guitarra olimareña, destinadas a reconocer tanto al docente del año como a las trayectorias destacadas a nivel nacional y departamental.
En esta oportunidad, Nobelasco fue reconocido como docente del año por su gran trabajo en el campo de la inclusión y la enseñanza de la Geografía, mientras que el reconocimiento a la trayectoria nacional fue para Elbio Garrone, profesor y socio fundador de la ANPG.
Este congreso también tuvo como cometido mostrar la cultura de nuestro querido Treinta y Tres. Por eso, queremos agradecer especialmente a los artistas y colectivos que nos acompañaron: Walter Manuel Zeballos, Cintia Núñez y su escuela de compases y cuerda, Javier Seugi con su tributo a Zitarrosa, las escuelas de danza y ballet de la Casa de la Cultura y Herencia Africana.
Nuestro agradecimiento también a la Dirección de Cultura del Gobierno de Treinta y Tres, a su directora Daniela Lemes y al director del Centro Cultural Democrático, Carlos Correa, quienes se sintieron parte del proyecto y participaron activamente en la organización del evento, junto a todo su equipo.
A la Intendencia de Treinta y Tres y a todas las áreas involucradas en la realización del congreso, gracias por acompañar y hacer posible cada detalle.
A las empresas locales encargadas del alojamiento, el transporte y la gastronomía, que brindaron excelentes servicios y estuvieron a la altura de un evento de estas características.
También a las firmas locales y comercios que apoyaron el congreso con presentes para quienes nos visitaron, contribuyendo a que cada participante pudiera llevarse un recuerdo de nuestro departamento.
Fue, además, un congreso construido con la participación de múltiples instituciones. Al Instituto de Formación Docente, que nos abrió sus puertas para realizar el lanzamiento; a la Escuela Técnica N.º 1, con su Bachillerato y Tecnicatura de Gastronomía; y a los estudiantes de la Escuela Técnica N.º 2, quienes realizaron la cobertura del evento junto a estudiantes de la Tecnicatura en Comunicación Social.
Un agradecimiento muy especial también a los estudiantes de 9.º año de EBI del Colegio Nuestra Señora de los Treinta y Tres, quienes fueron los creadores del afiche de nuestro congreso.
Infinitas gracias a todos quienes, de una forma u otra, fueron parte de esta enorme “quijotada” y contribuyeron a que aquello que alguna vez fue un sueño pudiera convertirse en realidad.
Nos queda la satisfacción de haber demostrado que Treinta y Tres estaba preparado. Que podíamos hacerlo. Y, sobre todo, que cuando se trabaja con compromiso, identidad y sentido de pertenencia, los sueños colectivos pueden convertirse en grandes realidades

